Mangiatori di Prezzi. A Italia llegué a la búsqueda de algo que ya no existe. Un mito construido por tantos y tantos viajeros del que ya sólo quedan los restos de piedras mortalmente globalizados. Nuestros tesoros se uniformizan bajo el canto del consumismo. De la pluralidad sólo quedan unos toscos recuerdos. Eso fue lo que realmente despertó el duende que a veces habita en mi interior.
El resultado es esta obra.